La imbatible en mezclas
Entre 1983 y 1986, Hot Way perfeccionó su propuesta, con Ashley González como discjockey principal y un equipo técnico que supo incorporar innovaciones en audio e iluminación. El público comenzó a identificarla como «La Imbatible en Mezclas», un sello que los acompañaría en competencias locales y nacionales.
En esta década, compartieron tarima con minitecas de gran renombre como Hot Music, Saxon, Infierno, ZC, Sandy Lane y muchas más, consolidándose como referente del suroriente venezolano.
Presentaciones y giras
Hot Way participó en múltiples encuentros nacionales, recorriendo escenarios en Puerto Ordaz, San Félix, Upata, Maturín, Anaco, Cantaura, Barcelona, Puerto La Cruz, Cumaná y Cumanacoa. Su reputación creció al nivel de ser reconocida en festivales y guerras de minitecas como un rival a la altura de las leyendas capitalinas.
El espectáculo incluía un show de mezclas dinámico, efectos de iluminación adquiridos en Super Efectos y una propuesta de animación en vivo que la distinguía frente a su público.
El montaje, por dentro
Las fotografías de archivo permiten ver de cerca en qué consistía aquel espectáculo. La iluminación se armaba sobre una estructura metálica apoyada contra la pared, cargada de decenas de lámparas de colores, con dos grandes bolas de lentes —esas esferas negras erizadas de focos— flanqueando el centro y bancos de reflectores en barra a los lados. En los montajes sobre tarima, esas mismas bolas subían a trípodes altos, de modo que el haz barría el techo y la pista al mismo tiempo.
La cabina era un frente negro con las letras «HOT WAY» recortadas en madera clara, y a su derecha se apilaban los racks: potencias, ecualizadores y procesadores. Entre ellos se distinguen unidades Peavey, la marca con la que —según el testimonio recogido en este artículo— arrancó el equipo con un power de 400 W. El detalle confirma en imagen lo que el relato sostiene.
El resto lo cuenta el entorno: salones de fiesta de Ciudad Bolívar con murales pintados a mano —un arcoíris sobre montañas verdes—, guirnaldas de bombillos en el techo y el equipo trabajando de franela rotulada con el nombre de la miniteca. Nada de tarimas monumentales: la potencia estaba en el muro de luces y en lo que salía de las cornetas.
Legado e impacto
Hot Way se mantuvo activa durante 17 años, hasta 1999, dejando un legado imborrable en la memoria de Ciudad Bolívar y de Venezuela. Fue semillero para discjockeys y técnicos, y un punto de partida para minitecas que se inspiraron en su estilo de trabajo.
Hoy se le recuerda como una de las minitecas más emblemáticas de Guayana, que representó con orgullo a la región en el panorama nacional.
Redes
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Créditos y fuentes
- · Artículo basado en el testimonio de Ashley González, narrado y escrito por Daniel «DJ Danny» Salas, con aportes de La Revista de las Minitecas (DJ Vladimir Medina) y material recopilado en redes sociales.
- · Montaje de luces, cabina rotulada, racks de potencias Peavey y salones de Ciudad Bolívar: tres fotografías de archivo de la propia miniteca aportadas al Archivo CMTK (evidencia primaria; corroboran el power Peavey que declara el testimonio).
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