El nombre tenía una procedencia curiosa: «Banana Power inc.» salió de una supuesta discoteca brasilera que alguien le mencionó a Franklin «Kofla» Zambrano allá por 1979, cuando todavía cursaba la secundaria.
De Banana Power a MK II
En 1985, la miniteca cambió su nombre a MK II, para ajustarse al estilo de denominaciones que imperaba en aquel momento. Para el debut con la nueva identidad se aprovechó la invitación a un evento en el Complejo Naciones Unidas de Caracas, donde compartió escenario con ZC, Les Gamin's, Nasty, Green Line y alguna otra.
Su actuación fue la más destacada de la noche: Jairo, el discjockey oficial, preparó un set de música disco que supo contagiar al público y hacerlo bailar y gritar de euforia. Aquella presentación marcó, además, el estreno de un nuevo mueble: un backing lleno de luces que le daba a la miniteca un toque de simpatía muy particular.
Entre lo casero y lo profesional
Como tantas otras, Banana Power inc. comenzó con equipos caseros —salvo los platos—. Desde antes de sus inicios contaba con dos Technics 1200 MkII, un mezclador Numark 1800 para tres platos y un mezclador Numark 1500. Entre los equipos iniciales se recuerda un curioso plato Sansui «envenenado», cuyo pitch alcanzaba más velocidad que los mismos Technics, además de amplificadores y deck Sansui y cornetas JBL y Bohem.
La iluminación era la típica de la época: semáforos, estroboscópicas y cocteleras. Con el tiempo se fueron adquiriendo equipos profesionales y creció el parque lumínico, con luces móviles de elaboración propia sumadas a otras de fabricación nacional e importadas. La primera fiesta oficial con mueble personalizado fue a mediados de 1983, en el cumpleaños del socio Pasquale Pascuariello, en un salón de la avenida México; el primer contrato formal fue un quince años en la sala de fiestas de la iglesia Nuestra Señora de Pompei.
La cabina y las voces
MK II tuvo pocos discjockeys a lo largo de su trayectoria, ya que los propios socios cumplían también esa función. Los más destacados fueron Jairo Fernández —en la changa, el new wave y el rock— y Franklin «Kofla» Zambrano —en la música latina y la hora loca—. Más adelante se incorporó al staff Juan Carlos «Platanito» Blanco, y el socio Francisco Armas también hacía buenos aportes pinchando discos de vez en cuando.
Los jingles de Banana Power inc. los realizó Alejandro Rhode en sus inicios en la radio; con el cambio de nombre a MK II se pasó a usar la voz de Enrique Hoffman. Como patrocinantes, MK II contó con la emisora Tropical 99.0 y con Disco Oído Musical.
Una miniteca para un público selecto
Banana Power inc. y MK II fueron minitecas dirigidas a un público muy selecto: la mayoría de sus fiestas eran privadas —bodas, quince años, pro-graduaciones y graduaciones—. Aun así, participaron en varios eventos masivos: los festivales musicales de la UCV, donde alternaron con agrupaciones de la talla de Gran Coquivacoa, Grupo Mango, Fósforo y José Rosario y su sonero; dos eventos en el Complejo Naciones Unidas de Caracas; y una guerra de minitecas en Los Teques.
Aunque MK II nunca viajó fuera de Venezuela, sí recorrió buena parte del interior del país. Su presentación más recordada fueron los carnavales de Caripe de 1986, donde amenizó durante cuatro días: comparsas todas las tardes y fiesta nocturna en distintas locaciones de la ciudad.
Los «mkdoceros»
El mayor agradecimiento de la miniteca fue siempre para quienes colaboraron de manera desinteresada y sin remuneración alguna: en primer lugar, los padres y familiares de los socios, por su paciencia —sobre todo cuando los equipos aún se guardaban en casa—. A ellos se sumó la entusiasta tropa de los «mkdoceros».
Alexander «Corotero» Solano, David Armas, «Pipo» y «Pepe» Moncayo, José Luis «Cabezón» Arias, Rafael «For You» Estrada, Eudin Duque, Aldrin Dacunha, Carlos «Pajarito» Ferreira, Mauro Gamboa, Luis Miguel «Xoopa» Santos, Juan Pablo «Juanpi», Alejandro «Mechón» Vélez, Domingo «Mechón 2» Gutiérrez, Alix Honoré Roger, Lony Ortega, las muchachas del Jardín del Centro, la familia Gallegos Escobar y los colegas y amigos de ZC, Laser, Control Shout, Maui y West End, entre muchos otros.
El telón, en bajo perfil
Con el tiempo, MK II fue bajando el ritmo. Según el testimonio de sus protagonistas, la miniteca «no sale del escenario» y aún se mantiene, aunque en bajo perfil. La decisión de sus dueños originales de venderla respondió a una razón muy humana: los compromisos y las actividades que exigía la miniteca ya no podían atenderse a cabalidad, pues todos eran estudiantes universitarios en sus años de graduación, a punto de comenzar a desarrollarse profesionalmente.
Créditos y fuentes
- · Artículo basado en el testimonio de los protagonistas recogido en La Revista de las Minitecas (Edición DJ Vladimir Medina).
- · En verificación documental: las fechas exactas de cada evento, los modelos completos de equipos, la nómina definitiva de socios y colaboradores, y la existencia de redes o contactos oficiales actuales.
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